Adios, Festival, adios

Acabó el Festival de Otoño en Primavera 2012. Imposible verlo todo. Me perdí The Suit de Brook y The Master and Margarita, muy alabadas ambas. Entre lo que vi, lo típico: nunca sabes cómo saldrá el melón hasta que lo abres. Éstas han sido mis siete tajadas:

critica de obras de teatro del festival de otoño en primavera 2013

La compañía belga tg STAN. Foto: Thomas Legrève

1 Juego de Cartas: Picas
La primera en la frente. El estreno mundial de Robert Lepage debería haberse quedado en la sala de ensayos. Aunque el creador multimedia le reste importancia al hecho de que la obra no estuviera ‘acabada’ para la presentación en Madrid, su visionado resultó embarazoso para los que asistimos a tres largas horas de vacío artificio técnico. La obra intenta ser una ritualización de lo cotidiano pero acaba convertida en serigrafía de la nada. Me pase las tres horas pensando: cuando esto lo vea James Franco le va a encantar. Además, que un canadiense no le arranque cuatro risas al respetable a costa de Las Vegas de Celine Dion ya tiene delito. Al menos disfruté con los comentarios a la salida de aquéllos a quienes les había entusiasmado: eran casi de guión de Almodóvar, y de los buenos.

2 Entitled
La obra de realidad/ficción presentada por los británicos Quarantine me pareció menos innovadora de lo esperado. Pone el foco sobre una serie de protagonistas corrientes (en este caso, los propios miembros de la compañía que montan -y desmontan- su espectáculo) pero al texto teatral le falta elaboración: hay una simplicidad excesiva a la hora de justificar las entradas y salidas de los personajes; la constante interpelación de cada uno al público, sin apenas interacción entre ellos, acaba resultando poco estimulante. Lo más llamativo: la provocativa ausencia de subtítulos durante la media hora final en que cada personaje va haciendo el relato entrecortado de su futuro y la presencia de Filosofo en la ficha artística de la obra (un tal Dr. Michael Brady).

3 Le Mariage
Aunque no he visto nada de danza en esta edición (con ganas me he quedado de ver el ¿pseudo? polémico Can We Talk About This? de DV8), el magro argumento de la obra anti matrimonial de Nikolái Gogol, superestilizada por la puntillosa puesta en escena de Lilo Baur, me pareció más de ballet que de teatro. Eso sí, el propio concepto de la Comédie-Française y su mundo, el dominio vocal y corporal de los Comédiens y la peluca imposible de esa casadera rusa tan francesa, compensaron la frugalidad de la obra seleccionada por el Festival.

4 Alemania
Acudí a verla por ser Ignacio Amestoy el único autor español de toda la programación. El texto retrata con certeza el mundo de los arquitectos y sus intrincadas conexiones entre lo profesional y lo personal. El trabajo interpretativo es esforzado. El mayor problema de la obra es que el expresivo gesto con que la mujer tira al suelo los planos en los que el marido ha estado trabajando, a cinco minutos del comienzo, ya nos cuenta lo esencial de la historia que se nos va desgranando durante los siguientes setenta.

5 Las Criadas
Pablo Messiez nos ha ofrecido su fresca visión del texto de Jean Genet en que las criadas sacan brillo a la plata, la conversación fluye entre ellas a ritmo vertiginoso, la escasez de recursos escénicos nos recuerda el poder creador de la imaginación y la señora resulta tan repelente como cariñosa. Estupendos Pozzi, Orazi y Lennie. Corría entre el público el rumor de que todas las mejores localidades se habían reservado para compromisos privados, al estilo CDN. En las últimas filas, la reverberación de la sala hacia que se perdiera prácticamente el cuarenta por ciento del texto: un ligero efecto Mario Casas, podríamos decir. Y, aunque esto no imposibilitaba la comprensión de una historia enfermizamente repetitiva, es de esperar que en el posible reestreno de 2013 se presente la obra con el público en torno al escenario.

6 Coma
El ‘viaje atlético’ que realiza Patrice Chéreau por el territorio Pierre Guyotat nos introduce en esta historia de una grave crisis vital superada; es una especie de segundo concierto de Rachmaninov pero contado en palabras brillantes y con un desenlace menos triunfal. El minoritario autor francés se recrea más bien en los momentos duros que, para él, son inseparables del placer necesario de la escritura. La comedida puesta en escena de Thierry Thieu Niang (no más que una lectura suficientemente dramatizada) logra conectarnos a esta narración tan rica en simbolismos.

7 Le Chemin Solitaire
Este trabajo de la compañía tg STAN, a partir de la sólida obra de Schnitzler, ha supuesto, para mí, el gran descubrimiento del Festival. Siento una empatía instantanea hacia las compañías que respetan el trabajo del dramaturgo, se toman muy en serio el suyo propio y no se entrometen en el que a nosotros, como espectadores, nos corresponde. Cada decisión artística de este colectivo (que trabaja sin director), incluido el continuo intercambio de roles, aporta ricos matices a la historia y, a la vez, funciona como reflexión sobre el hecho teatral. Durante la función me pareció que los actores solo se apropiaban del texto por un breve instante para lanzarlo, con el efecto necesario, hacia el público. Una forma magnífica de decirle adiós al Festival de Otoño en Primavera, edición 2012.