Ubu Roi: el reinado de Cheek By Jowl

Ubu Roi de Alfred Jarry
Teatro María Guerrero, 27 de septiembre 2013

¿Mi reino por un caballo? Foto: Johan Persson

¿Mi reino por un caballo? Foto: Johan Persson

Preguntados ayer Declan Donnellan y Nick Ormerod en el encuentro con el público previo a la función, ponían el dardo en la diana de Ubu Roi al explicar que: 1) la elaboración de sus montajes siempre empieza por diseñar el espacio -físico y psicológico- y de ahí surge lo demás. 2) ellos no ‘mueven’ a los actores sino que crean una atmósfera que no bloquee su movimiento personal y 3) no eligen las obras por su actualidad política y social sino que es lo que ocurre en la política y la sociedad lo que carga de sentido las obras que escogen. Ya en la butaca del María Guerrero, vemos que esas certeras ideas se trasladan transparentemente a su trabajo sobre el escenario.

Un matrimonio yasminareziano recibe a sus amigos a cenar. El hijo adolescente de la pareja graba en su videocámara hanekiana el transcurso de la velada. A saltos entre esas dos dimensiones paralelas se desarrolla toda la locura épica y satírica de Ubú Rey, a la vez juego infantil y parodia de Macbeth (y aquí Cheek by Jowl tiene fácil acudir a su acumulada sabiduría shakespeariana). Donnellan y Ormerod han hallado cuidadosamente el doble y triple sentido de cada objeto de la casa; dominan el fueracampo -visual y sonoro- del resto de estancias y también del patio de butacas. Crean espacios con la luz y el color; narran con el sonido: música, ruidos, voz humana en distintas gradaciones. Lo determinante de esta imponente exhibición de recursos es su plena organicidad: todo surge del texto de Alfred Jarry, mimado palabra a palabra.

El placer de escuchar la obra en el idioma en que fue escrita se multiplica por mil gracias al intenso trabajo del magnífico sexteto protagonista, con mención destacada para Christophe Grégoire y Camille Cayol como Père y Mère Ubu. La meticulosa preparación previa del grupo se transforma sobre las tablas en gozosa libertad interpretativa. Qué dominio corporal de todos: la voz, la mirada, el gesto, el movimiento, la atención al otro, los cambios de ritmo e intensidad constantes. Muy laboriosamente, le dan toda la vida a un texto que, en las manos equivocadas, nos llegaría caduco y pieza de museo. Sin duda acaban su tour de force colectivo de cada noche tan agotados como satisfechos y felices dejan al público.

Este Ubú Rey de Cheek By Jowl se sigue, se disfruta y tiene mucho que decir aquí y ahora. En sociedades tan altamente politizadas como la española, los responsables de lo que ha pasado no son los banqueros, los jueces, las fuerzas de seguridad, etc. El único responsable de todo es siempre el poder político. La palabra descerebrar concentra esta idea. Ubú asesina desmenuzando la materia gris de sus contrincantes, batidora en mano. Muerte por descerebración es un diagnóstico bastante preciso de lo que está ocurriendo en nuestro país. Cuando el poder lo ha logrado, ya tiene carta blanca perenne para sus desmanes mientras los ciudadanos nos dedicamos a las tranquilas cenas con nuestros amigos en las que no tiene valor ni una sola de las palabras que decimos.
Dispongámonos, pues, a cenar esperando, eso sí, la próxima visita de la Corte Cheek by Jowl y su conmovedora belleza teatral.

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El Duelo: Chéjov, teatro, mundo

El Duelo de Antón Chéjov
Teatro Valle-Inclán, 20 de septiembre 2013

Picnic en el Cáucaso. Foto: Ekaterina Tsvetkova

Picnic en el Cáucaso. Foto: Ekaterina Tsvetkova

– En la vida familiar, lo principal no es el amor sino la paciencia -le dice el bondadoso médico Samóilenko al joven Layévskii, ya herido de vida en los primeros compases de El Duelo, maravilla chejoviana con la que debuta en España el Teatro del Arte de Moscú. Muchísima paciencia y un gran amor se adivina en la relación que cada uno de los excelentes actores de la histórica compañía ha entablado con sus personajes. Guiados por su director Anton Yacovlev, desarrollan ante nosotros un trabajo tan meticuloso y vital que no debería perdérselo ningún amante del buen teatro.

Una sabia escenografía única de sogas en constante movimiento nos introduce en el círculo caucasiano que traza Chéjov -sin tiza- en torno a esta especie de veraneantes gorkianos que han acabado haciendo del verano su vida. Luces y efectos sonoros dibujan los paisajes exteriores e interiores por los que discurre la historia. El contraste y la sorpresa nos llevan de los retratos cómicos de la primera parte (celebrados con muchas risas por una platea aún expectante) hacia los pequeños dramas esenciales de estos seres aislados (aún más celebrados con un atentísimo silencio por un público ya entregado). Un mundo en el que caben mil mundos y unos pocos personajes en los que estamos todos los personajes.

El Teatro del Arte nos lleva de paseo en barca, unas veces por las aguas del naturalismo psicológico y otras por las del expresionismo onírico, pero siempre en un viaje de prodigiosa teatralidad al servicio del relato corto del autor ruso que da pie a este montaje. Chéjov mira al mundo. Nosotros miramos a Chéjov; nos mojamos de pies a cabeza en su diluvio y aplaudimos agradecidos tras el emocionante final.

Impresiones teatrales 2012 (Parte 3)

Qué mejor modo de estrenar noviembre que asistir al Don Juan Tenorio alternativo de la Plaza de la Cebada. Montaje casi callejero con fantásticas escenografías y festivo ambiente contagiado al numeroso público.//Esta vez, sí. En su segunda incursión del año en Madrid, Declan Donnellan venció y convenció. La primera parte de Las tres Hermanas del Teatro del Arte de Moscú era excelente. La segunda, verdaderamente espectacular. Casi se podía haber llamado la obra Masha, dado el extraordinario trabajo de Irina Grineva dando vida a la mediana de las Prozorov. Un Chejov para recordar.// De Doña Perfecta, carta de presentación de Ernesto Caballero al frente del CDN, me quedo con el magnífico trabajo del siempre obligatorio Israel Elejalde: voz y gesto constantemente precisos a lo largo del progresivo descenso al abismo del galdosiano Pepe Rey. Le acompaña, con gran acierto, Lola Casamayor.//Nueva cita con el ciclo Una mirada al mundo en el Valle Inclán. El Bob de Anne Bogart resulta ser un ejemplo magistral de Solo play a la americana que se apoya en la exhibición interpretativa de un Will Bond con perfecto dominio de sus capacidades expresivas.//Otro montaje genial que recupero en este 2012 y en uno de los pequeños teatros más bonitos que he visto, el Corral de Comedias de Alcalá de Henares. De Los ojos de Pablo Messiez me fascina ese mundo y estilo tan especial de su autor que no teme saltarse las normas de la lógica para ofrecernos instantes congelados de pura emoción y hacer poesía de la disfuncionalidad. Qué decir de su talento para brindarnos grandes actrices en estado puro: si maravillosa está Marianela Pensado dando vida a esa niña que le reza a su virgencita de Famosa, sin duda lo mas poderoso de Los ojos es ese torbellino de sentimientos y verdad en que se convierte Fernanda Orazi ante nuestros ojos. Su Natalia es un desamor andante, con maleta y sin mechero, que impacta al espectador. Conviene ir preparados.//Poderío también el de Tomás Pozzi que recibe en el Hall del Lara con Las flores pa los muertos: sinceridad envuelta en carcajadas con un toque bizarro a lo Tennessee Williams y apabullante bajada de escaleras que envidiaría la mismísima Lina Morgan.

Ya en diciembre, y temiéndome que no se estrene a Madrid, cojo el AVE a Lleida, ida y vuelta, para no perderme el renombrado Incendis de la Compañía La Perla 29. De qué modo tan inteligente lanza inmediatamente Wajdi Mouawad a sus personajes en busca de la verdad. Y qué conmovedoras interpretaciones de Clara Segura y Julio Manrique. Junto a ellos vamos recorriendo un camino que hace presente el pasado, cercano lo lejano y vivo lo muerto. Oriol Broggi hace justicia a esta tragedia épica a escala humana con una puesta en escena a lo Brook. Cada pequeño gesto abre la puerta a otra nueva realidad, en un juego constante de espacios, tiempos y puntos de vista. Vuelvo de Lleida enamorado de Mouawad y de La Perla.//En La Abadía llena El diccionario, bien construido biopic de María Moliner que nunca oculta su estructura y lenguaje mainstream. A los pocos minutos ya la veo estrenada en Broadway o en el West End (con mecanismo, eso si, que haga subir y bajar automáticamente el atril). Triunfaría allí, como lo ha hecho aquí, gracias a la exhibición de Vicky Peña en plan Jessica Tandy.//Grata sorpresa en el Garaje Lumiere con Dos en la ciudad de un Antonio de Cos que parece discípulo de Sanzol. Me gusta mucho el texto bien escrito de esta comedia episódica de parejas y sonrisas en la que se mezclan localizaciones americanas con surrealismo español; como si Nora Ephron sirviera cosmopolitans a la otra generación del 27.//Gracias a la residencia temporal que los Teatros del Canal ofrecen al equipo de La Guindalera puedo concluir este repaso a mis mejores experiencias teatrales de 2012 con su exquisito montaje de La larga cena de navidad de la que, entre otras cosas, me admira el trabajo conceptual de Juan Pastor en la dirección. Pequeña obra para ver y repetir: un diamante es para siempre.